El teatro de Calderón

CONFERENCIA PRONUNCIADA EN LA ACADEMIA DE SAN ROMUALDO DE CC.,LL. Y AA. el 16 de mayo del 2000).

A PROPÓSITO DEL CUARTO CENTENARIO DEL NACIMIENTO
DE D. PEDRO CALDERÓN DE LA BARCA

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“…majestades, pompas,
cargos, oficios, trofeos,
dignidades, señoríos,
honras, estados, aumentos,
no son más que una ilusión,
un engaño, un devaneo,
vanidad de vanidades,
que el momento de un momento
nos lo convierte en cenizas,
humo, polvo, sombra y viento
“.

Nadie como el autor de estos versos -senequista sólo superado por el propio Séneca- ha dramatizado con tanto vigor, con fuerza tan intensa el horror de la muerte, el vacío de la vida, el engaño que es eso que llamamos felicidad y, así, escribe:

¿Adónde estará segura
mi vida por donde voy,
si cada paso que doy
es sobre mi sepultura?
***

Pedro Calderón de la Barca y Henao, dramaturgo de la Contrarreforma, nació el 17 de enero de 1600 en Madrid. Se acaba, pues, de cumplir el 4° centenario de su nacimiento y por ello la Real Academia de San Romualdo, sensible a todo acontecimiento cultural digno de mención, ha querido celebrar este acto. Mis felicidades por ello.

Ante todo digamos algo de su vida. El padre de Calderón, Diego Calderón de la Barca, se casó con doña Ana María de Henao, de la que tuvo seis hijos, siendo el dramaturgo el tercero. Ingresó a los nueve años en el Colegio Imperial de los Jesuitas, donde estudió cinco años de Humanidades y comenzó a familiarizarse con los poetas clásicos latinos.

En 1614 se matriculó en la Facultad de Artes de la Universidad de Alcalá de Henares. Un año después, murió su padre y doña Juana, segunda esposa de éste, emprendió un pleito con sus hijastros, pleito que concluyó tres años más tarde con una grave merma económica para ellos.

 En 1617 ingresó en la Universidad de Salamanca donde estudió Cánones y Derecho hasta 1620, fecha en que volvió a Madrid. Tras su regreso, tuvo algunos problemas con la justicia, ya que en 1621 fue acusado, junto a sus hermanos, Diego y José, de asesinar a Nicolás de Velasco, hijo de don Diego De Velasco, criado del duque de Frías, y tuvieron que pagar una multa de 600 ducados y vender el cargo de secretario de su padre.

 En estos años, participó Calderón en algunos certámenes literarios: en 1620, en 1622 y un año después estrenó su primera obra dramática conocida: Amor honor y poder. A partir de este momento, comienza su resuelta producción literaria. Casi todas sus obras se estrenaron en el teatro del mismo palacio real, convirtiéndose en el dramaturgo oficial de las fiestas de la corte.

 En 1636 el rey concedió a Calderón el hábito de Santiago, del que fue investido en 1637, año en el que comenzó su actividad militar hasta 1642 que fue cuando pidió su retiro. Participó en la campaña de Cataluña y luchó en el sitio de Lérida a las órdenes de Felipe IV. En atención a sus servicios, le fue concedida una pensión anual de 30 escudos.

Debieron influir profundamente en el carácter desengañado y pesimista de Calderón la guerra fratricida, el estado de la corte, los numerosos fracasos de la nación y la muerte de su hermano. Es posible que la unión de todos estos sucesos junto a la precoz muerte de su hijo, nacido en 1647, le llevara a ingresar como sacerdote en 1651, ocupando la capellanía fundada por su abuela doña Inés Riaño. A partir de esta fecha se inició una nueva etapa en su vida, dedicándose, casi exclusivamente, a componer obras teatrales destinadas a la Corte: comedias mitológicas, autos sacramentales y zarzuelas.

En 1663 fue nombrado Capellán de Honor del rey por lo que se instaló de nuevo en Madrid donde murió el 25 de mayo de 1681.
Siempre con el ánimo de no cansarles excesivamente, tanto más cuando que Calderón, el máximo representante de nuestro Barroco teatral, es un autor más que conocido por todos Uds. quisiera centrar mi intervención en tres aspectos de su mundo y de su obra que considero de gran interés porque encierra una mayor novedad:

1.- Estilo y obra;
2.- La marginalidad del teatro en el
Siglo de Oro; y, finalmente,
3.- El personaje de Pedro Crespo y su peculiar concepto del honor

1.- Estilo y obra de Calderón:

1.1 Estilo:
El teatro de Calderón parte del concepto dramático de Lope de Vega. Con él tiene en común el realismo e incluso los temas a los que da una mayor intensidad dramática. Pero la mayor parte de los críticos coinciden en señalar la existencia de otro estilo más original y personal, en el que Calderón abandona el método popularista de Lope y pasa a desarrollar intrigas en que privan el pensamiento, el contenido ideológico y el valor lírico, resultando más sobrio que Lope en la combinación de acciones y personajes; eliminando acciones secundarias y subordinando los personajes a un protagonista principal.

 El honor será el tema central de muchas de sus obras junto a la angustia barroca de la existencia, mezclada con los problemas teológicos iniciados en Trento que aparece en sus autos sacramentales. Por otro lado, Calderón da una gran importancia a la intervención de la música en su obras. Y,sobre todo, aumenta su concepto barroco de la escena. Por lo que se refiere al aspecto descriptivo de su arte, el dramaturgo refleja su gusto por el arte pictórico. El lenguaje es la culminación del culteranismo en el teatro. Su gran riqueza expresiva, repleta de complejas metáforas, aparecerá unida a un conceptismo intelectual. Valbuena Prat resume así las características del estilo barroco calderoniano:  “En el barroco de Calderón se encuentra un poderoso dinamismo, un retorcimiento conceptualy metafórico; una movilidad en la misma acción y los personajes, una violencia; un equilibrio inestable, análogo al de las formas inacabadas, abiertas, del arte coetáneo; un contraste, entre los personajes, entre las acciones opuestas y las actitudes de éstos, que en la forma exterior coincide con las antítesis y paradojas, y que tiene por equivalente el claroscuro en pintura, con el que literalmente coinciden determinaciones y efectos escénicos de luz y sombras; una derivación hacia la ternura, al sentimiento, a la nostalgia, que puede parecer prerromántica, pero contenida; tendencia a la hipérbole, a lo desmesurado; en el drama domina un eje central, y una ley de subordinación; y se da un abundante elemento decorativo, metáforas brillantes, en que se funden con la acción misma o se sobreponen como algo inseparable a ella, lo pintoresco y lo poético “.

Por lo que se refiere a las formas poéticas utilizadas, digamos sólo que pone en su verso una majestuosa sonoridad llena de musicalidad, riqueza verbal, rotundidad expresiva, tanto en el verso corto como en el endecasílabo…………../

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